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QUÉ ES | SÍNTOMAS | DIAGNÓSTICO | TRATAMIENTO

En EUSKOADELPRISE trabajamos por las personas con flebedema

El linfedema es una enfermedad que crea a la persona problemas tanto físicos como psicosociales. Por ello, precisa de un diagnóstico precoz, un control periódico y un tratamiento paliativo continuado.

¿Qué es el flebedema?

El flebedema, también conocido como insuficiencia venosa crónica, es una condición que afecta el sistema venoso, especialmente en las piernas. Se caracteriza por la incapacidad de las venas para retornar la sangre al corazón de manera eficiente, lo que provoca acumulación de líquido y edema en las extremidades.

Tipos de flebedema

El flebedema puede clasificarse según la gravedad y las características clínicas. 

Flebedema leve

Se caracteriza por hinchazón ocasional en las piernas, especialmente después de estar de pie o sentado por largos períodos. Los síntomas suelen ser manejables con cambios en el estilo de vida.

Flebedema moderado

Incluye hinchazón persistente, dolor en las extremidades y cambios en la piel, como pigmentación oscura. Puede requerir tratamiento médico, como el uso de medias de compresión.

Flebedema severo

Presenta edema significativo, úlceras en la piel y complicaciones como infecciones. Este tipo requiere intervención médica más intensiva, como procedimientos quirúrgicos.

Síntomas del flebedema

  • Hinchazón (edema) en las piernas y tobillos, que empeora después de estar de pie o sentado durante largos períodos.
  • Sensación de pesadez o fatiga en las piernas.
  • Dolor o molestias en las extremidades, que pueden variar de leves a más intensas.
  • Picazón o irritación en la piel de las zonas afectadas.
  • Cambios en la piel, como enrojecimiento, sequedad, pigmentación oscura (hiperpigmentación) o aparición de piel engrosada y endurecida (lipodermatoesclerosis).
  • Venas varicosas visibles, que pueden ser prominentes o sinuosas.
  • Úlceras venosas, generalmente alrededor de los tobillos, que son difíciles de cicatrizar.
  • Hematomas o sangrado espontáneo en los casos más severos.

Diagnóstico del flebedema

El diagnóstico del flebedema se realiza mediante una combinación de evaluación clínica y pruebas complementarias. Estos son los principales pasos:

  • Historia clínica. El médico recopila información sobre los síntomas, antecedentes familiares y factores de riesgo, como sedentarismo o antecedentes de trombosis venosa.
  • Examen físico. Se evalúan las extremidades en busca de hinchazón, cambios en la piel, venas varicosas y otros signos característicos. También se palpan los pulsos arteriales para descartar problemas circulatorios adicionales.
  • Pruebas de imagen.
    • Ecografía Doppler venosa. Es la prueba más común para evaluar el flujo sanguíneo y detectar obstrucciones o insuficiencia en las válvulas venosas.
    • Flebografía. En casos específicos, se utiliza para obtener imágenes detalladas de las venas.
    • Linfogammagrafía. Puede ser útil para diferenciar el flebedema de otras condiciones, como el linfedema.
  • Diagnóstico diferencial. Es importante descartar otras causas de edema, como insuficiencia cardíaca, linfedema o enfermedades renales.

Tratamiento del flebedema

El tratamiento del flebedema tiene como objetivo mejorar el flujo sanguíneo, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Puede incluir enfoques no quirúrgicos y quirúrgicos, según la gravedad de la condición. 

Tratamientos no quirúrgicos

  • Medias de compresión. Ayudan a mejorar el retorno venoso y a reducir la hinchazón.
  • Ejercicio físico. Actividades como caminar o nadar estimulan la circulación sanguínea.
  • Elevación de las piernas. Mantener las piernas elevadas siempre que sea posible para reducir el edema.
  • Cuidado de la piel. Mantener la piel hidratada y protegida para prevenir heridas e infecciones.
  • Medicamentos venotónicos. En algunos casos, se recetan medicamentos para fortalecer las paredes venosas.

Tratamientos quirúrgicos

  • Escleroterapia. Consiste en inyectar una solución en las venas varicosas para cerrarlas.
  • Ablación endovenosa. Uso de láser o radiofrecuencia para tratar venas dañadas.
  • Flebectomía ambulatoria. Extracción de venas varicosas superficiales a través de pequeñas incisiones.
  • Cirugía abierta. En casos graves, puede ser necesaria para corregir problemas venosos más importantes.

Un enfoque multidisciplinario es clave, ya que suele ser necesario combinar varios métodos para mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Tienes dudas?

¿Crees tener alguno de estos síntomas? ¿Tienes un diagnóstico de linfedema y no sabes dónde acudir? ¿Conoces las mejores alternativas de tratamiento en tu ciudad o provincia? Podemos ayudarte. No dudes en ponerte en contacto con nosotros.